Institucional

trabajo-azucar

EL CAA ES UNA DE LAS INSTITUCIONES EMPRESARIALES MÁS ANTIGUAS DE LA ARGENTINA

El Centro Azucarero Argentino (CAA) es una de las asociaciones gremiales de empresarios más antiguas de la República Argentina. Fue fundado en 1894. Actualmente agrupa casi a la totalidad de la industria productora y comercializadora de azúcar de caña, mayoritariamente concentrada en el Noroeste de la República Argentina (NOA). La actividad azucarera con su producto genuino y derivados (papel, alcoholes y energía eléctrica) es el principal factor dinamizador de la economía regional.

Argentina es un mediano productor de azúcar. Anualmente produce en torno a los 2,5 millones de toneladas y destina al consumo interno aproximadamente 1,6 millones.

El cometido del CAA es defender y promocionar los intereses de la industria sucroalcoholera nacional dentro del marco de la legalidad y aportando a que los procesos productivos se realicen cada vez con mayores cuidados en términos de condiciones laborales y sustentabilidad medioambiental.

En los últimos decenios la industria sucroalcoholera ha atravesado un proceso de reconversión que bien puede apreciarse en la calidad de sus productos, en las condiciones laborales de sus trabajadores y en la diversificación de la producción. Esta reconversión es caracterizada por el aporte de nuevas tecnologías aplicadas tanto en el ámbito cultural como en el industrial y la comercialización.

Responsabilidad ambiental

El CAA pone el acento en divulgar e incentivar entre sus miembros las buenas prácticas productivas en materia de cuidado y conservación ambiental, a los efectos de favorecer la mejor calidad de vida de los habitantes de las regiones del país donde el azúcar y sus derivados constituyen uno de los factores económicos preponderantes.

En ese sentido la industria azucarera, en ejercicio de su responsabilidad social, ha ido realizando inversiones en tecnología y capacitación, así como estableciendo vínculos con organismos públicos y privados especializados, para alcanzar los máximos niveles de contribución al bienestar ecológico, basados en criterios de sustentabilidad ambiental.

Asimismo la industria sucroalcoholera lleva adelante políticas orientadas a mantener las mejores relaciones con sus trabajadores y con las comunidades donde está inserta, promoviendo y participando de acciones comunitarias.