Jorge Feijóo celebró el dictamen favorable en Diputados al proyecto de ley de Biocombustibles.

El presidente del Centro Azucarero dijo que “es muy bueno para la actividad, porque permite la sostenibilidad económica. Las empresas y las economías regionales ganan en previsibilidad y continuidad”.

El presidente del Centro Azucarero dijo que el dictamen aprobado en Diputados es superador de la ley vigente en varios sentidos: en primer lugar, por la posibilidad de aumentar el corte de bioetanol (hasta 3 puntos, según lo defina la Secretaría de Energía); por otro lado, por la posibilidad de sustituir importaciones.

“El dictamen es más favorable que el régimen vigente. Como Argentina tiene insuficiente capacidad de refinación de petróleo, todos los años tiene que importar insumos; la sustitución de importaciones viene a resolver este asunto, por lo cual fue una decisión muy positiva”, señaló. Y añadió que “la posibilidad de incrementar el corte hasta un 3% es buena noticia porque va a impactar de manera positiva en la economía regional”.

Además destacó que el nuevo régimen regula por ley lo que la anterior estipulaba por acuerdos no escritos. “La ley que expira establece que el minino de bioetanol en nafta es del 5 por ciento, y ahora se lo eleva a 12 por ciento a raíz de un acuerdo que queda escrito en la ley. También se establece que la azúcar tiene una participación del 6%, lo cual tampoco estaba regulado”, agregó.

Así, dijo, “los cupos de las empresas que participan de la producción de bioetanol quedan fijados por ley, y eso es muy importante porque otorga previsibilidad y continuidad”.

Feijóo puso de relieve que las pautas que el sector aspiraba a ver reflejadas en el proyecto fueron recogidas por los redactores.

El presidente del CAA resumió que las pautas fueron nueve; cinco de carácter general en favor de los biocombustibles y cuatro específicas para los azucareros.

Las de carácter general, indicó Feijóo, fueron que:

  • los biocombustibles que se destinen al corte obligatorio con combustibles fósiles tienen que ser de producción nacional;
  • las empresas petroleras no produzcan biocombustibles;
  • los biocombustibles permanecen no alcanzados por los impuestos específicos de los hidrocarburos;
  • el corte mínimo de bioetanol en nafta debe ser el actual 12%;
  • haya un régimen de sustitución de importaciones de combustibles fósiles por fuera de los volúmenes que se destinen a corte obligatorio.

Mientras que los requerimientos específicos para el sector, a su vez fueron que:

  • el bioetanol de caña de azúcar abastezca un mínimo del 6% de la demanda total de naftas;
  • las reducciones del corte de bioetanol de caña de azúcar sólo puedan disponerse por razones de escasez y sean temporarias;
  • el bioetanol de caña de azúcar tenga volumen y precio regulado;
  • los ingenios azucareros conserven los actuales cupos de abastecimiento.