Los beneficios del consumo responsable de azúcar

Lo Nuestro a la Olla

El azúcar tiene como principal función proporcionar la energía que nuestro organismo necesita para el correcto funcionamiento de los diferentes órganos, entre ellos el cerebro y los músculos. Sólo nuestro cerebro utiliza el 20% del consumo de energía procedente de la glucosa, aunque también es necesaria como fuente de energía para todos los tejidos de nuestro organismo. Si los niveles de azúcar descienden, podemos empezar a sufrir ciertos trastornos como debilidad, temblores, torpeza mental e incluso desmayos provocados por la hipoglucemia. Por eso, es muy importante el consumo de azúcar en tus comidas.

Uno de los errores más habituales en materia de alimentación consiste en saltearse el desayuno, cuando en realidad se trata de la comida más importante del día.

El desayuno debe aportar la energía necesaria para iniciar nuestra actividad diaria, ya que en ese momento nuestro nivel de azúcar es más bajo. Expertos en nutrición de todo el mundo, señalan que en el desayuno se debe tomar la cuarta parte de la energía y nutrientes del día. Por eso, se debe incluir el consumo de azúcar junto a los alimentos que se consuman, no sólo por su aporte energético sino también porque endulza y da a los alimentos un toque sabroso.

El consumo de azúcar durante la infancia tiene un papel fundamental, puesto que las necesidades de energía de los niños en edad de desarrollo son muy grandes, ya que todos los tejidos se encuentran en crecimiento. El azúcar es básica para llevar a cabo todos los procesos energéticos, el cerebro es el principal órgano afectado por la falta de este nutriente ya que los dos primeros años de vida se estructura el desarrollo intelectual del mismo lo que marcará el futuro aprendizaje del niño. Este alimento es básico para la mejor utilización de los otros nutrientes como las proteínas, por ejemplo, es así que el azúcar ofrece el aporte fundamental para su actividad diaria.
Del mismo modo, el consumo de azúcar en la adolescencia y juventud, época de crecimiento y gran actividad física y mental, es esencial. Así como mantener una dieta equilibrada que incluya los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas necesarias para contar con la energía suficiente.

El consumo de azúcar es particularmente importante, porque permite incrementar y reponer los depósitos de glucógeno, tanto en los músculos como en el hígado.

Tanto si la actividad laboral es física como intelectual, el consumo de azúcar sigue siendo aconsejable en la edad adulta. Es un alimento que proporciona energía de rápida asimilación al organismo, permitiendo una recuperación de fuerzas para las personas que desarrollan un gran desgaste físico durante su jornada laboral. En las mujeres adultas es muy habitual seguir algún tipo de régimen hipocalórico. En este caso, es muy importante conocer el beneficio que el consumo de azúcar implica para el buen desarrollo de la dieta. Su rico sabor contribuye al éxito de cualquier régimen de adelgazamiento, al favorecer el consumo de alimentos claves en cualquier dieta equilibrada.
La mayoría de las dietas de adelgazamiento, por ejemplo, por muy bien programadas que estén desde el punto de vista nutricional, fracasan al poco tiempo de haberlas empezado porque no son apetecibles y se omite la importancia de uno de los sentidos principales: el gusto. Cualquier dieta de adelgazamiento que pretenda ser efectiva, debe cumplir, entre otros muchos requisitos, el de ser apetitosa y que produzca placer al comerla.

Otra de las propiedades del azúcar es su distintivo sabor, que la convierte en un ingrediente esencial para consumir determinados alimentos por parte de grupos de población como los niños y los mayores. El placer de comer adquiere especial importancia en la tercera edad, ya que los sentidos del gusto y del olfato declinan, necesitándose una cantidad de azúcar mayor para percibir la misma sensación dulce.

En este sentido, el consumo de azúcar en este grupo de población produce una mayor satisfacción a la hora de comer. Se trata, en definitiva, de devolver este placer a las persona mayores para que puedan gozar de ese inmenso bien que es el comer, contribuyendo así a hacerles la vida más agradable. Estos problemas sensoriales afectan también al estado nutricional de la persona, pudiendo dar lugar a una disminución del consumo de alimentos y una menor ingesta de energía. Es aquí donde el azúcar juega un papel fundamental, porque además, ofrece la posibilidad de facilitar una mejor alimentación, ayudando a la ingestión de otros alimentos como yogures, leche y frutas, entre otros.

También podemos destacar el efecto de saciedad que produce, ya que al absorberse con facilidad produce un aumento rápido de los niveles circulantes de glucosa que llega eficazmente al cerebro, lo que posibilita eliminar comidas entre horas y la sensación de vacío en el estómago.

Asimismo, el azúcar posee un importante efecto antidepresivo, al activar un mecanismo fisiológico que aumenta la concentración de neurotransmisores cerebrales, que ayudan a superar este estado.

Todo esto hace del azúcar, consumido de manera responsable, uno de los nutrientes indispensables en las distintas etapas de la vida. La vida no sólo es más dulce con azúcar, también es más sana.